Día Mundial del Cáncer de Colon

El 90% de los casos de cáncer de colon se pueden curar  si se diagnostican en fases tempranas

El cáncer colorrectal es un tumor o neoplasia localizada en el colon o en el recto (intestino grueso). Supone la segunda causa de muerte por cáncer en los países desarrollados, superado tan sólo por el cáncer de pulmón y próstata en hombres y el de mama en mujeres.

Supone la segunda causa de muerte por cáncer en España

Una de cada 20 personas tendrá́ un cáncer de colon o recto a lo largo de su vida. La mayoría de los casos se diagnostican entre los 65 y 75 años, con un máximo a los 70, aunque también se registran casos desde los 35 años, por lo general asociadoS a cierta predisposición genética.

“En España se diagnostica al año 35.000 casos nuevos de cáncer colorrectal y si se toman en cuenta ambos sexos, es el tipo de cáncer más frecuente en nuestro país”, explica el doctor Diego Sánchez, Jefe de Servicio de Aparato Digestivo de Quirónsalud Sagrado Corazón de Sevilla, “aunque existe una realidad esperanzadora, porque este tipo de cáncer se puede curar en el 90% de los casos si se consigue diagnosticar en las fases tempranas de la enfermedad”. Los pólipos de colon y recto son tumores benignos, protrusiones o “bultos” que crecen en la superficie de la mucosa del intestino. Los pólipos adenomatosos  se transforman en cáncer colorrectal comenta el doctor Sánchez. “Si son extirpados cuando aún no se ha desarrollado el cáncer, podemos prevenir su aparición posterior hasta en un 90% de los casos. Un pólipo adenomatoso tarda unos 2-3 años en hacerse mayor de 1 cm y unos 7-10 años en hacerse un cáncer invasivo, es decir, son de crecimiento lento, insiste el especialista.

Es más frecuente en varones que en mujeres y el riesgo incrementa a partir de los 50
El cáncer colorrectal es más frecuente en varones que en mujeres, con mayor riesgo a partir de los 50 años. Los antecedentes familiares de cáncer colorrectal o de pólipos en el colon aumentan el riesgo de padecer esta neoplasia, incide el doctor Diego Sánchez, siendo mayor cuanto más cercano es el parentesco, es decir los de primer grado (padres, hermanos, hijos). El riesgo es mayor cuando el familiar afecto es un hermano, cuánto más joven es la persona que padece el cáncer y cuántos más familiares haya con esta enfermedad, indica el doctor.

Los pacientes con Enfermedad Inflamatoria Intestinal (Colitis Ulcerosa o Enfermedad de Crohn) y aquellos con algún tipo infrecuente de enfermedades hereditarias como las poliposis (en las que hay más de 100 pólipos en el colon) o el cáncer hereditario, tienen más riesgo de padecer cáncer colorrectal y requieren un seguimiento especial.

Prevención

  • Adoptar estilos de vida saludable.
  • Realizar una dieta baja en grasas y rica en fibra, fruta, vegetales, folato, calcio y vitamina D.
  • Evitar el sobrepeso y la obesidad.
  • No fumar.
  • Hacer ejercicio físico.
  • Moderar el consumo de alcohol
  • Limitar el consumo de carne roja, carne procesada y carne cocinada muy hecha o en contacto directo con el fuego.

Síntomas
Existen ciertos síntomas como el sangrado en las heces, cambios en la frecuencia  y características de las deposiciones (más blandas), masa abdominal, cansancio, anemia, pérdida de peso y apetito sin explicación aparente, dolor o molestias abdominales. Sin embargo, el cáncer colorrectal no tiene necesariamente que provocar síntomas y en ocasiones cuando los produce suele encontrarse en una fase avanzada.

La importancia del screening
Las pruebas de cribado se recomiendan a partir de los 50 años de no tener antecedentes familiares.

El screening es fundamental para personas con antecedentes familiares

Según expone el doctor Diego Sánchez, “actualmente existen pruebas de cribado o screening directas e indirectas para detectar el cáncer colorrectal cuando aún no se ha manifestado. Estas pruebas buscan detectar la presencia de pólipos de colon y recto o detectar el cáncer colorrectal en fases muy precoces o iniciales aumentando las probabilidades de curación. Actualmente existen tres métodos de cribado de cáncer colorrectal: detección de sangre oculta en heces, sigmoidoscopia y colonoscopia. Cuando la primera da resultado positivo, se realiza una colonoscopia para determinar la causa del sangrado, continúa Sánchez.